¿De qué hablamos cuando hablamos del Despertar de la Consciencia?
Por Nina Bolobanich · · 4 min de lectura
Nina es una de nuestras aventureras, que como Neo en Matrix se aventuró al Método y pegó el salto cuántico. En este artículo nos comparte sus pensamientos y experiencias.
¡Mi despertar!
Un día Silvia dijo: "Convertite en una persona que no necesite que le presten atención", y sus palabras se hicieron realidad como por arte de magia. Esa sería la forma romántica de contar la historia; pero la verdad…
Si miro para atrás y tengo que describir cómo fue este proceso, diría que fue un proceso duro, cruel y de desnudez. ¿A quién le gusta exponerse desnudo ante la intemperie y con auditorio mirando? Algo así fue como me sentí.
Desnudarme fue reconocer mi "forma", mi basura: verla, olerla, sentirla; dejar expuesta mi intimidad, reconocer mi actuación, ver todos los personajes que había interpretado —irascible, víctima, loca, resentida, descreída, insatisfecha, crítica, ultrajada, abusada, esclava, soberbia—. Fueron momentos de verdad que no había visto nunca, momentos de doblegarme y "dejar de ser yo".
El Despertar de mi Consciencia fue un regalo en medio de este proceso, el resultado de la suma: auto observación + adquirir conocimiento.
Como resultado de esta suma, comencé a notar cambios internos. Los cambios, como una piedra que cae en el agua, tuvieron efecto en mi entorno y se expandieron a mi vida en general.
Si se pudiera medir el despertar, siendo la mejor nota un 100, diría que me falta mucho por recorrer; pero en esta etapa del camino ESTOY MUY FELIZ. Miro para atrás y me siento orgullosa de los pasos que di, y si miro para el futuro, ¡no veo límites!
¡Yo de Supervivencia!
Un día Silvia me enseñó que tenía que matar a mi personalidad anterior. ¿Cómo que matar mi personalidad, con lo que me costó formarla? En mi victimización, mi personalidad era mi "Medalla de Honor". Pero pensé, siendo sincera conmigo misma: no me ha dado tantas satisfacciones. Y así me doblegué a la enseñanza de Silvia.
Mi YO DE SUPERVIVENCIA no tenía la capacidad de ser LIBRE: estaba compuesto de mandatos y reglas que obtuve desde mi infancia, por la familia, la escuela, la sociedad. Ninguno de esos conceptos me daba libertad. Había aprendido todo lo contrario: que yo NO ERA inteligente y NO ERA capaz.
Lo que aprendí es que había sido UNA GRAN MENTIRA, un armado teatral. Vine con un "YO SUPERIOR" capaz de TODO; luego mi "YO INFERIOR" debía transitar esta experiencia de aprendizaje para volver a él. Ahí hubo una falla y apareció mi "YO DE SUPERVIVENCIA": el teatro.
Esta experiencia con Silvia me ha rescatado, y me ha regalado un viaje hacia mi YO SUPERIOR, matando la personalidad que fue creada para una obra de teatro dramática donde YO era la víctima.
Ahora, desde mi YO SUPERIOR, voy creando mi VERDADERA PERSONALIDAD con mi propia INTELIGENCIA, y comprobando que SÍ SOY INTELIGENTE y soy un SER LIBRE.
¡Impecabilidad!
Un día Silvia dijo: "Sean impecables".
Correcto, intachable, limpio, pulcro, impoluto, perfecto, irreprochable, coherente. Podría decir entonces que la impecabilidad es una virtud.
Los griegos decían que, puesto que no tenemos más remedio que forjarnos un carácter, lo más inteligente es forjarse un BUEN carácter. Para ellos la ética era "el arte de forjar el carácter para tomar buenas decisiones que nos hagan felices".
Entonces, aquello que practico CUANDO NADIE ME VE es lo valioso.
La impecabilidad es el arte de lo invisible construido por mí.
Nina Bolobanich